Hace aproximadamente un mes, un sacerdote de la «Resistencia» católica en Francia, el P.MatthieuSalenave, otro refugiado de laFSSPXescribió un sabio retrato del estado en que se encuentra hoy la Iglesia católica. Anteriormente había escrito en público de forma un tanto crítica sobre el estado de la NuevaFraternidad Sacerdotal San Pío X,por haberse alejado delo que solía ser cuando fue fundada y dirigida por el Arzobispo Lefebvre. Con el texto que sigue escribió que deseaba añadir algunas «consideraciones más positivas y alentadoras». Continuó…
«…Porque si Dios permite la decadencia de una obra sacerdotal, no quiere abandonar a su Iglesia y a las almas redimidas por su Preciosa Sangre. Por eso el Buen Dios ha creado muchas fortalezas en paralelo a este triste declive de la FSSPX desde hace al menos 10 años. Estas pequeñas fortalezas de la catolicidad son diversas y variadas. No tienen necesariamente lamisma perspectiva ni firmeza, pero lo cierto es que ya no quieren seguir a la FSSPX en su afán de volver a estar bajo la autoridad romana.
Tendremos así la Compañía de María con el P.Chazal, la Fraternidad de los Apóstoles de Jesús y María con Mons. Faure, Villeneuve con el P.Pivert, los Dominicos de Avrillé, los Benedictinos de Bellaigues, diversas hermandades sacerdotales bajo la autoridad de los obispos de la resistencia y los distintos prioratos. Todo esto unido bajo la autoridad moral y espiritual de los siete obispos de la resistencia.Lo más importante en esta resistencia católica sigue siendo obviamente la fe católica. Fe católica defendida en primera línea por el episcopado plenamente fiel y resistente. Porque así continúa la Iglesia Católica en su jerarquía legítima, su integridad de Fe y sus sacramentos incuestionables.
Cada bastión tendrá sus propias características e incluso sus debilidades. Ni siquiera se excluye la caída de un bastión, pero como dijo P. Calmel sobre los baluartes, esta caída de uno no hace que el conjunto perezca como sería el caso de una obra que abarcaría toda la tradición católica. El P. Calmel subrayó también la caridad que debe unir los baluartes. Porque si bien cada bastión tiene una cierta autonomía que debe ser respetada, es necesario que haya cierta ayuda mutua y que se eviten las envidias eclesiásticas y religiosas que siempre han sido una plaga para la Iglesia católica. Esta situación tendrá que durar hasta que la Iglesia haya encontrado un Papa perfectamente católico.¡Oremos y merezcamos que Dios nos lo dé lo antes posible!»
Entonces,¿por qué son dignas de recomendación estas consideraciones del P. Salenave?En pocas palabras…
* La perspectiva primordial es la de Dios (párrafo 1), y la de lo que Él está haciendo para cuidar de Su Iglesia. Es Dios quien permitió a la FSSPX coquetear una vez más con los apóstatas de Roma, en parte porque su orgullo se lo merecía, en parte porque Él necesitaba una única congregación mundial para restablecer los derechos de la Tradición, pero una vez conseguido esto, Él ya no necesitaba una única Congregación que incluso pudiera parecer que sustituía a la Iglesia oficial.
* Así tenemos una diversidad de grupos Tradicionales (párrafo 2), todos centrados en la Fe, no en su propia gloria, ni siquiera en su propia supervivencia, sino apoyándose en sus propios obispos para un mínimo parecido de autoridad católica.
* Esta diversidad de estos reductos y el estatus no oficial de sus obispos (párrafo 3) no son ciertamente una forma normal de funcionamiento de la Iglesia católica, pero en las circunstancias actuales, de Dios limpiando Su Iglesia, la diversidad impide una caída conjunta (párrafo 2), y la no oficialidad deja espacio para que Dios restaure Su Iglesia oficialmente y apropiadamente, en Su propio buen tiempo, por el Triunfo del Inmaculado Corazón de Su Madre.
* El P. Salenave comienza con la fe y termina con la caridad (párrafo 4). Si las fortalezas pretenden servir a la Iglesia pero no tienen caridad, especialmente entre sí, son, como dice con firmeza San Pablo (1 Cor. XIII, 1), “como metal que resuena o címbalo que retiñe”. ¡Que las fortalezas se den cuenta del ejemplo de caridad que están dando!
Kyrie eleison
Si los católicos practicaran la caridad, todo enemigo
Sería, sin una gota de sangre, abatido.